Aerotermia
Cuánto cuesta la aerotermia en España
Cuando alguien pregunta “¿cuánto cuesta la aerotermia?” en realidad está preguntando dos cosas distintas que conviene no mezclar: cuánto cuesta comprar e instalar el equipo, y cuánto vas a pagar cada año para calentar tu vivienda con él. La primera cifra depende del mercado —marca, potencia, dificultad de la instalación— y no existe un precio oficial regulado que puedas citar como referencia única. La segunda sí se puede calcular con una fórmula verificable, porque depende de datos que están publicados: la demanda térmica de tu vivienda según su zona climática, el rendimiento estacional del equipo y el precio de la energía que vas a comprar.
En este artículo separamos ambas cuestiones, con la fuente oficial de cada dato que manejamos y, donde no hay una fuente oficial posible —como el precio de mercado de un equipo—, te lo decimos explícitamente en lugar de darte una cifra inventada con apariencia de precisión.
Cuánto cuesta instalar una bomba de calor aerotérmica
El precio de una instalación doméstica de aerotermia no está regulado ni publicado por ningún organismo oficial: lo fija cada instalador según el equipo, la potencia, el tipo de emisor de calor (radiadores, suelo radiante o fancoils) y la dificultad de la obra. Por eso, cualquier tabla de precios “cerrados” que veas en internet es, como mucho, una media de los presupuestos que ese sitio ha consultado en un momento dado.
Lo que sí puedes hacer mientras tanto es usar el dimensionador de potencia para saber qué rango de equipo necesita tu vivienda antes de pedir presupuesto: te evita que una instaladora te proponga un equipo sobredimensionado (más caro de lo necesario) o infradimensionado (no llegará a calentar tu casa los días más fríos).
Cuánto vas a pagar cada año: la comparación que sí podemos calcular
El coste anual de calefacción depende de tres factores que sí están documentados: la demanda térmica de tu vivienda, el rendimiento del sistema que elijas y el precio de la energía. La demanda se estima a partir de la superficie, la zona climática de invierno del Código Técnico de la Edificación (Documento Básico DB-HE) y el nivel de aislamiento. El rendimiento de una aerotermia se mide con el SCOP (coeficiente de rendimiento estacional): un SCOP de 3,4 significa que, por cada kWh eléctrico consumido, el equipo entrega 3,4 kWh de calor.
El gráfico anterior usa un ejemplo con precios de referencia y un SCOP orientativo por tipo de emisor; tu resultado real cambiará según tu superficie, tu zona climática y, sobre todo, el precio que pagas tú por la electricidad y el combustible que sustituyes. Dos matices importantes que el gráfico no puede mostrar por sí solo:
- El gas natural puede seguir siendo competitivo en coste puro. Con los precios regulados actuales, un kWh de gas natural cuesta bastante menos que un kWh eléctrico, así que aunque la aerotermia sea mucho más eficiente, el ahorro económico frente al gas es más modesto que frente al gasóleo o la electricidad directa. Donde la aerotermia sí gana con claridad en emisiones es frente a cualquier combustible fósil, y en coste frente a gasóleo y electricidad directa.
- El gasóleo y la electricidad directa son los que peor salen parados, tanto en coste como en emisiones, porque combinan un precio de la energía más alto con una eficiencia de conversión menor que la de una bomba de calor.
Calcula tu caso concreto en el comparador de coste anual de calefacción, introduciendo tu superficie real, tu zona climática y el precio de tu propia factura.
Cuánto tiempo se tarda en amortizar la inversión
La pregunta que más le importa a quien va a pagar la instalación de su bolsillo no es solo “cuánto ahorro al año”, sino “en cuántos años recupero lo que he invertido”. La respuesta depende de tres números: la inversión inicial, las ayudas que consigas reducir de esa inversión, y el ahorro anual que obtengas frente al sistema que sustituyes.
Como ves en el ejemplo, cuando la inversión neta es alta y el ahorro anual es moderado —por ejemplo, si sustituyes una caldera de gasóleo cara de operar pero la ayuda autonómica es limitada— la amortización puede tardar más de una década. Esto no es un motivo para descartar la aerotermia: las emisiones de CO2 bajan desde el primer año, y el cálculo cambia mucho si sustituyes gasóleo o electricidad directa en lugar de gas, o si tu municipio añade una bonificación de IBI e ICIO además de la ayuda autonómica. Haz tu propio cálculo en la calculadora de amortización.
Las ayudas que reducen la inversión
Existen tres niveles de ayuda que pueden aplicar a la vez, aunque cada uno con su propio porcentaje, base de cálculo y plazo:
- Deducción estatal en el IRPF. Si la instalación de aerotermia reduce al menos un 30 % el consumo de energía primaria no renovable de tu vivienda, o mejora su calificación energética hasta clase A o B —algo habitual al sustituir una caldera de gasóleo—, puedes deducirte el 40 % de lo invertido, con una base máxima de 7.500 € al año. Es imprescindible un certificado energético antes y después de la obra. Consulta el detalle y la vigencia exacta en la Agencia Tributaria.
- Subvención autonómica. En Andalucía, el Plan Eco-Vivienda de la Junta financia hasta el 35 % de la inversión (25 % si actúas solo sobre tu vivienda dentro de un edificio), con un límite de 6.000 € por vivienda de uso residencial. Consulta el detalle en ayudas en Andalucía.
- Bonificación municipal de IBI e ICIO. Desde la entrada en vigor del Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo, los ayuntamientos pueden bonificar hasta un 50 % del IBI y hasta un 95 % del ICIO para instalaciones que aprovechan la energía ambiente, como la aerotermia, en los mismos términos que ya se aplicaban a la energía solar. No todos los ayuntamientos han actualizado su ordenanza fiscal todavía: comprueba el estado de tu municipio en el comprobador de ayudas.
Qué hace que dos presupuestos de aerotermia sean tan distintos
Si pides presupuesto a varias instaladoras para una vivienda parecida, es habitual recibir cifras que difieren en varios miles de euros. Antes de asumir que una instaladora te está cobrando de más (o que otra te está ofreciendo un precio “demasiado bueno”), conviene revisar si el presupuesto incluye los mismos conceptos. Los factores que más mueven el precio final, de mayor a menor impacto habitual, son:
- La potencia y la marca del equipo. Dos equipos con la misma potencia nominal pueden tener un SCOP distinto, y ese rendimiento estacional es precisamente el dato que más condiciona tu factura a largo plazo, no solo el precio de compra.
- El emisor de calor. Si ya tienes radiadores o suelo radiante compatibles con baja temperatura, el presupuesto se reduce mucho frente a tener que instalar suelo radiante nuevo o cambiar todos los radiadores.
- La ubicación de la unidad exterior y la distancia hasta la interior. Cuanto más largo sea el recorrido de tuberías frigoríficas y más compleja la obra civil (atravesar muros de carga, subir a una cubierta con difícil acceso), más sube la mano de obra.
- Si hay que adaptar la instalación eléctrica. Una bomba de calor necesita una acometida eléctrica dimensionada para su potencia; si tu cuadro eléctrico está al límite de su capacidad, puede ser necesario ampliarla.
- Si sustituyes también el sistema de agua caliente sanitaria, lo que añade un depósito acumulador y, en ocasiones, un kit solar térmico de apoyo.
Pide siempre que el presupuesto desglose el coste del equipo, la instalación hidráulica y eléctrica, y la puesta en marcha por separado: te permite comparar presupuestos de forma justa y detectar si alguno de ellos ha dejado fuera una partida que necesitarás igualmente.
Ruido y otras dudas prácticas
La unidad exterior de una bomba de calor aerotérmica genera ruido, como cualquier equipo con compresor y ventilador. Los fabricantes publican el nivel de presión sonora de cada modelo en su ficha técnica, normalmente entre 35 y 60 dBA según el modo de funcionamiento; instalarla lejos de dormitorios y de la vivienda del vecino, sobre una base que no transmita vibración, reduce las molestias de forma notable. Si vives en un bloque de pisos, revisa también la ordenanza municipal de ruido antes de fijar la ubicación definitiva.
Metodología de este artículo
Los datos de coste anual y de emisiones usan la misma fórmula que el comparador de coste anual de calefacción: demanda térmica según zona climática y aislamiento, dividida entre el rendimiento de cada sistema (SCOP estacional en el caso de la aerotermia, rendimiento típico de caldera en gas y gasóleo), multiplicada por el precio de la energía y por el factor de emisión de CO2 correspondiente. El detalle completo, incluidas las fuentes de cada factor, está en la página de metodología. Los importes de ayudas fiscales y subvenciones citados llevan su propia fecha de verificación junto a la fuente oficial, porque esta es una de las materias que más cambia de un mes a otro en España.
Preguntas frecuentes
- ¿La aerotermia siempre sale más barata que el gas natural?
- No necesariamente. Con precios de gas natural muy bajos por kWh, como los de la tarifa regulada actual, el coste anual de una caldera de gas de condensación puede quedar cerca del de una aerotermia bien dimensionada, aunque la aerotermia siga emitiendo menos CO2. La diferencia se dispara cuando comparas frente a gasóleo o frente a calefacción eléctrica directa. Haz el cálculo con tu propio precio de factura en el comparador de coste anual.
- ¿Puedo aplicar la deducción de IRPF del 40% y la subvención autonómica a la vez?
- En términos generales sí puedes combinar una subvención autonómica con la deducción de IRPF, pero la base de la deducción fiscal se calcula sobre la cantidad que hayas pagado tú, no sobre el importe ya cubierto por la subvención. Antes de presentar la declaración, consulta con un asesor fiscal o con la Agencia Tributaria cómo declarar correctamente ambas ayudas en tu caso concreto.
- ¿Qué mantenimiento necesita una bomba de calor aerotérmica?
- Menos que una caldera de combustión: no hay salida de humos que revisar ni combustible que almacenar. El mantenimiento típico incluye una revisión anual del circuito frigorífico y del filtro, y ocasionalmente una limpieza de la unidad exterior. El Reglamento de Instalaciones Térmicas en los Edificios (RITE) fija la periodicidad de las revisiones obligatorias según la potencia del equipo.
Calculadoras relacionadas
Fuentes citadas en este artículo
- Agencia Tributaria — Deducciones por obras de mejora de la eficiencia energética en viviendas
- BOE — Real Decreto-ley 7/2026, de 20 de marzo (bonificaciones de IBI e ICIO para sistemas de energía ambiente)
- MITECO/IDAE — Factores de emisión de CO2 y coeficientes de paso a energía primaria (Documento Reconocido del RITE)
- Código Técnico de la Edificación — Documento Básico DB-HE, Ahorro de energía (zonas climáticas, Apéndice B)
- Ayuntamiento de Sevilla — Bonificación del IBI por aprovechamiento de energía solar
- Junta de Andalucía — Convocatoria de subvenciones de rehabilitación energética residencial (Plan Eco-Vivienda)
Consulta también nuestra metodología y el listado completo defuentes oficiales que usamos en todo el sitio.